Antes de la maternidad me desempeñé durante varios años en el ámbito académico, ejerciendo como docente universitaria. Soy Estadístico de profesión y cuento con un Magíster en Estadística, desarrollando mi trayectoria principalmente en áreas ligadas a ingenierías y minería.
Sin embargo, con la llegada de mi hijo, algo cambió profundamente en mi manera de mirar la vida.
Al retomar el mundo laboral tras el postnatal, me encontré con una realidad que muchas familias enfrentan: la dificultad de encontrar un espacio donde dejar a sus hijos con verdadera tranquilidad. Un lugar donde no solo estén bien atendidos, sino también cuidados con presencia, vistos en su individualidad y respetados en sus tiempos.
Comprendí que no buscaba cualquier alternativa. Necesitaba un espacio con sentido, sentido, con calma y con una mirada más humana hacia la infancia.
Y como no lo encontré… decidí crearlo.
Así nace Raíz Viva.
Un espacio de cuidado para niñas y niños de 0 a 3 años, basado en grupos pequeños, el respeto por los ritmos individuales, el juego libre y un acompañamiento cercano y consciente.
Un espacio de cuidado para niñas y niños de 0 a 3 años, basado en grupos pequeños, el respeto por los ritmos individuales, el juego libre y un acompañamiento cercano y consciente.
Como parte de este camino, he profundizado mi formación en el ámbito educativo, integrando una mirada más consciente y respetuosa de la infancia. Cuento con un diplomado en gestión de instituciones educativas y formación en pedagogía Waldorf, lo que nutre y sostiene la propuesta de este espacio desde una base tanto práctica como sensible.
Raíz Viva se encuentra en Chimbarongo y es un proyecto que nace desde la experiencia real de la maternidad, con el propósito de ofrecer un espacio de cuidado más respetuoso, presente y coherente con las necesidades de los primeros años de vida.